Lista de Poemas


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El Borde

Autor: Choche Vega

El Borde

Es mi alma que transita sobre el borde,
por múltiples bordes,
Porque nunca el vacío ha sido uno solo
Es un monstruo gigante de mil cabezas,
Ahí donde descansan mis esperanzas,
en el filo de lo intangible,
en el golpe con lo real,
inexorable como la muerte,
como el deseo de volar
sin dejar de tocar el corazón.
Porque el final es el amanecer donde todo descansa, donde todo se entrega, donde todo se calma.
Es mi alma la que transita por el borde, no sé hasta cuándo,
no sé hacia dónde.
Es como cuando el día caza a la noche
es caer sobre un manto de sueños, sobre un mar de plegarias, de canciones, gloria y polvo
Es mi alma que transita sobre el borde,
esperando nacer,
esperando existir,
esperando volar,
esperando morir.

EPÍSTOLA A UN LECTOR INDIGNO

Autor: Nydshe Gamarra

Lector, de alma impura y mente vil,
Que en mis versos buscas sombra y espanto,
Escucha la voz de quien te advierte y silencia,
Antes que el fuego consuma tu encanto.

Mis versos son hijos de la noche oscura,
De sueños febriles y pesadillas crudas,
Semillas de locura que en tu alma infundirán,
Y te arrastrarán a abismos profundos.

No los leas a la luz de la mañana,
Cuando el sol despierta y el mundo se calma,
Pues su veneno se adhiere a tu alma,
Y te convertirá en un espectro que vaga.

Así como un reloj que late en las tinieblas,
Así laten estos versos en tu pecho, anunciando el fin.

Indigno lector, que por curioso sigues tu paso
En cada palabra encontraras, un soplo de spleen,
una melancolía que te arrastrará al fondo del abismo.

Estos versos, no son otra cosa que lamentos,
Aullidos de lobo en el mutismo de la noche,
una melodía triste que te sumergirá en la noche
El olor a azufre y el sabor amargo de la desesperanza.

Tu psique ansia esta libertad impregnada en versos,
Sin darte cuenta que pisas cada uno de mis huesos
Y las flores marchitas, hermosas en su decadencia, pero mortales
Te llevarán a mundos lejanos,
a lugares donde la realidad se mezcla con el sueño.

Ahora dime, alma en pena
Cruzarás el umbral que conduce al más allá,
¿O te quedarás a salvo en la banalidad?

Los vampiros salen, los lobos aúllan
y como señal de un pacto oscuro, la luna se pintó de sangre,
Mientras las sombras se extendían y los demonios se despertaban.

Buen provecho, comensal curioso,
saborea estos versos de sangre y tinieblas,
un banquete para almas inquietas.

Prefacio Lunar

Autor: Nydshe Gamarra

No es la primera vez que mi pluma se desliza,
Sobre el papel, cual sierpe que se despereza.
Versos han brotado, cual sombras en la prisa,
Bocetos de un alma, que la noche atraviesa.

Pero hoy, un nuevo canto, de tinieblas y luz,
Emerge entre las sombras, con fulgor singular.
No esperen la miel dulzona de un laúd,
Sino el sabor amargo de un néctar lunar.

En este vergel de versos, donde el spleen reside,
Las flores del mal exhalan su perfume sutil.
No existen verdades absolutas, ni guía que valide,
Solo ecos de un ánima, que busca su confín.

Años ha, versos eclipsaba,
Cual vulpes astuto, ósculos cazaba,
Jardines desfloraba, desiertos ahogaba,
Mientras lidiaba con los espectros que rondaban.

Quizás Hermes, el astuto, guíe mi mano,
O Dionisio, el extasiado, inspire este cantar.
Pero es Hades, el sombrío, quien dicta el fado,
Y Perséfone, la bella, quien me hace soñar.

En el vergel de umbras, donde el eco persiste,
Un espectro de amor, su danza triste revive.
La luna, testigo mudo de su dolor profundo,
Ilumina el sendero donde el alma vaga errabunda.

Las rosas deshojadas, cual lágrimas de pasión,
Tapizan el suelo de un amor sin razón.
El viento gime entre las ramas desnudas,
Llevando consigo los secretos de almas desnudas.

En el silencio sepulcral, un canto se eleva,
Un lamento de amor que el tiempo no releva.
El susurro carmesí, cual fantasma fugaz,
Se pierde en la noche, sin encontrar jamás la paz.

Pero en el corazón, la llama aún persiste,
Un recuerdo latente que jamás se extingue.
El susurro carmesí, cual promesa eterna,
Resuena en el alma, en la noche y en la alborada.

Medusas De Lana

Autor: Tomás Vega

Dime algo.
Algo que no me has dicho aún.
Cuéntame una historia,
sobre tus flores y defectos.
Háblame de tus pétalos secos.
De tus endebles raíces,
de tus cartas sin destinatario.

Conversame de tus medusas,
de tus medusas de lana.
De tus dolores, amor, tus dolores,
permíteme imaginar tu vida,
suave, tejida al crochet.
Para así,
caer en ella.

Quiero,
quiero.
Quiero volver a ver el color de tu voz.
Tocar de nuevo todas tus texturas.
Sentirte.
Y aunque, hay problemas.
Volvería a masticar rocas,
solo
si tu eres mi recompensa.