Lista de Poemas
Ella era un invierno helado
Autor: Katalina Carvajal
Según ha contado, se ha ahogado muchas veces.
Cuando tenía doce años,
su tía se convirtió en asesina,
su mejor amigo desapareció de su vista
hasta que la muerte le susurró su destino
en el lenguaje de una enfermedad interminable.
Y puedo jurar que ella sobrevivió.
Era solo una niña,
inocente y perdida, amando un mundo
que la rechazaba con crueldad infinita.
Poseía un encanto casi sobrenatural,
de esos que atrapan,
pero en la cercanía mostraba un laberinto de grietas.
Sus mejores amigos, como hienas al acecho,
se burlaban de su forma de enfrentar la vida,
la reducían a definiciones
que nunca podrían definirla.
Les confesó un par de traumas
a quienes amó con devoción absoluta.
Tropezó con narcisistas,
otros la miraron con lástima,
y a todos les entregó sus cicatrices
como si fueran llaves de su alma.
Todo comenzó cuando su frío corazón
se descongeló ante alguien que amaba el verano,
pero ella era un invierno helado,
floreciendo entre la escarcha,
creyendo en el amor como un milagro
que siempre terminaba siendo demasiado.
Demasiado intensa, demasiado feroz,
demasiado verdadera para los que la amaron.
Intentaron amarse por siete meses,
y su chica le confesó:
“Eres como mi familia”,
y luego la dejó ir,
como quien suelta a un ave diminuta
sin mirar el horizonte donde se pierde,
con tanta indiferencia hiriente.
La conozco como si fuera yo misma.
Mi chica compró un ramo de rosas
en la entrada de un cementerio,
intentando regalarme algo especial,
pero las flores olían a muerte,
y aun así, no importaba,
porque yo la amaba.
Ella era un invierno helado
Autor: Katalina Carvajal
Según ha contado, se ha ahogado muchas veces.
Cuando tenía doce años,
su tía se convirtió en asesina,
su mejor amigo desapareció de su vista
hasta que la muerte le susurró su destino
en el lenguaje de una enfermedad interminable.
Y puedo jurar que ella sobrevivió.
Era solo una niña,
inocente y perdida, amando un mundo
que la rechazaba con crueldad infinita.
Poseía un encanto casi sobrenatural,
de esos que atrapan,
pero en la cercanía mostraba un laberinto de grietas.
Sus mejores amigos, como hienas al acecho,
se burlaban de su forma de enfrentar la vida,
la reducían a definiciones
que nunca podrían definirla.
Les confesó un par de traumas
a quienes amó con devoción absoluta.
Tropezó con narcisistas,
otros la miraron con lástima,
y a todos les entregó sus cicatrices
como si fueran llaves de su alma.
Todo comenzó cuando su frío corazón
se descongeló ante alguien que amaba el verano,
pero ella era un invierno helado,
floreciendo entre la escarcha,
creyendo en el amor como un milagro
que siempre terminaba siendo demasiado.
Demasiado intensa, demasiado feroz,
demasiado verdadera para los que la amaron.
Intentaron amarse por siete meses,
y su chica le confesó:
“Eres como mi familia”,
y luego la dejó ir,
como quien suelta a un ave diminuta
sin mirar el horizonte donde se pierde,
con tanta indiferencia hiriente.
La conozco como si fuera yo misma.
Mi chica compró un ramo de rosas
en la entrada de un cementerio,
intentando regalarme algo especial,
pero las flores olían a muerte,
y aun así, no importaba,
porque yo la amaba.
Publicado: 09/10/2025
Astrónomo
Autor: Katalina Carvajal
He enfrentado amores cósmicos corruptos
que me arrastraron a través de todos los mundos.
La galaxia es fascinante e impredecible,
he conocido toda clase de magia universal,
pero tú me llenaste de un amor casi extinto,
eres la profecía en mi historia sin sentido.
Le regresaste todas las estrellas
a mi corazón nocturno,
y ahora sé que son mil pequeñas razones
por las que te quiero cerca, muy cerca,
muy lejos de la tierra, Saturno, Urano y Neptuno.
Amor de todos mis pedazos grises,
seamos prófugos de este mundo absurdo
o anormales, sin importar los prejuicios,
porque querrán herirnos hasta distorsionarnos,
sean ellos o nuestros alter egos.
Te estoy amando con todas mis apuestas en juego,
sobre el banquete de experiencias fallidas.
Mi corazón va hacia ti, dondequiera que estés,
puedes quedarte conmigo, yo te voy a proteger.
Si intentara describir esta locura, robarían mi cura,
porque mis huesos están a salvo,
mi corazón descansa,
sabiendo que todo de mí te he entregado.
Al principio pensé que eras una constelación,
pero eres el universo en el que estoy indefenso,
un astrónomo de mi mejor momento.
Astrónomo
Autor: Katalina Carvajal
He enfrentado amores cósmicos corruptos
que me arrastraron a través de todos los mundos.
La galaxia es fascinante e impredecible,
he conocido toda clase de magia universal,
pero tú me llenaste de un amor casi extinto,
eres la profecía en mi historia sin sentido.
Le regresaste todas las estrellas
a mi corazón nocturno,
y ahora sé que son mil pequeñas razones
por las que te quiero cerca, muy cerca,
muy lejos de la tierra, Saturno, Urano y Neptuno.
Amor de todos mis pedazos grises,
seamos prófugos de este mundo absurdo
o anormales, sin importar los prejuicios,
porque querrán herirnos hasta distorsionarnos,
sean ellos o nuestros alter egos.
Te estoy amando con todas mis apuestas en juego,
sobre el banquete de experiencias fallidas.
Mi corazón va hacia ti, dondequiera que estés,
puedes quedarte conmigo, yo te voy a proteger.
Si intentara describir esta locura, robarían mi cura,
porque mis huesos están a salvo,
mi corazón descansa,
sabiendo que todo de mí te he entregado.
Al principio pensé que eras una constelación,
pero eres el universo en el que estoy indefenso,
un astrónomo de mi mejor momento.
Publicado: 09/10/2025
Mi verdadero amor
Autor: Katalina Carvajal
Cuando era niña, soñaba en silencio,
con una hermana para jugar al viento.
Muñecas, vestidos, juguetes quizá,
pero la vida tenía un plan especial.
Llegaste tú, mi primera razón,
un bebé pequeño, mi revolución.
Ropa diminuta, pañales y cuna,
mamá luchando, yo sosteniendo la luna.
Fui tus brazos, aunque pequeña,
delicada y fuerte, tu guardiana primera.
Te sostuve con miedo, pero también amor,
y descubrí en ti mi más puro fervor.
Al crecer juntos, errores viví,
niña imperfecta que quería aprender por ti.
Perdona mis veces asfixiantes, mi afán,
todo mi amor se me acumula, sin plan.
Sarcasmo a veces, honestidad hoy,
aprendo a ser mejor porque aquí estoy.
Quiero darte el mundo, ser tu sostén,
porque tú me das fuerzas una y otra vez.
Te veo en el futuro, cumpliendo tus sueños,
sin importar cuán locos sean.
Estaré siempre a tu lado, donde quiera que estés,
porque jamás te dejaré solo, lo sabes bien.
Eres el amor que llena mi vida,
en tu risa, tu canto, tu esencia sentida.
Te amo en tus miedos, en tus errores,
en tus triunfos y en todos tus colores.
Nunca podría decepcionarme de ti,
porque creces, tropiezas y aprendes a vivir.
Mantén la cabeza en alto, persiste sin miedo,
en ti hay talento, potencial, un cielo.
Recuerda ese escenario donde bailaste sin dudar,
el fracaso no importa, si hay convicción al andar.
Así te amaré, siempre y sin pausa,
defendiéndote, cuidándote,
pidiendo disculpas si hace falta.
Espero que entiendas, con estas palabras,
que en mi corazón tienes un espacio sin fin.
Nunca podrás decir que no fuiste amado,
porque yo, Alek, te amo a cada paso dado.
Mi verdadero amor
Autor: Katalina Carvajal
Cuando era niña, soñaba en silencio,
con una hermana para jugar al viento.
Muñecas, vestidos, juguetes quizá,
pero la vida tenía un plan especial.
Llegaste tú, mi primera razón,
un bebé pequeño, mi revolución.
Ropa diminuta, pañales y cuna,
mamá luchando, yo sosteniendo la luna.
Fui tus brazos, aunque pequeña,
delicada y fuerte, tu guardiana primera.
Te sostuve con miedo, pero también amor,
y descubrí en ti mi más puro fervor.
Al crecer juntos, errores viví,
niña imperfecta que quería aprender por ti.
Perdona mis veces asfixiantes, mi afán,
todo mi amor se me acumula, sin plan.
Sarcasmo a veces, honestidad hoy,
aprendo a ser mejor porque aquí estoy.
Quiero darte el mundo, ser tu sostén,
porque tú me das fuerzas una y otra vez.
Te veo en el futuro, cumpliendo tus sueños,
sin importar cuán locos sean.
Estaré siempre a tu lado, donde quiera que estés,
porque jamás te dejaré solo, lo sabes bien.
Eres el amor que llena mi vida,
en tu risa, tu canto, tu esencia sentida.
Te amo en tus miedos, en tus errores,
en tus triunfos y en todos tus colores.
Nunca podría decepcionarme de ti,
porque creces, tropiezas y aprendes a vivir.
Mantén la cabeza en alto, persiste sin miedo,
en ti hay talento, potencial, un cielo.
Recuerda ese escenario donde bailaste sin dudar,
el fracaso no importa, si hay convicción al andar.
Así te amaré, siempre y sin pausa,
defendiéndote, cuidándote,
pidiendo disculpas si hace falta.
Espero que entiendas, con estas palabras,
que en mi corazón tienes un espacio sin fin.
Nunca podrás decir que no fuiste amado,
porque yo, Alek, te amo a cada paso dado.
Publicado: 09/10/2025
Sirio en el firmamento
Autor: Katalina Carvajal
Una vez oí a un ángel susurrarme que luchara
en medio de la marea, bajo la luna llena,
que no nadara contra la corriente,
sino que me convirtiera en la perversa corriente,
como si el poder de ser feliz habitara en mí,
en esos días en que mi piel ardía
y el fuego interior me consumía.
Que me dejara fluir, boca arriba,
contemplando el anochecer.
Oh, amado héroe en el universo de mi mente,
tu esencia me guía en la oscuridad.
Mi hogar en el espacio
está marcado por tus cuatro iniciales;
Lo creí todo perdido en mi visión diminuta,
Olvidando quién era antes de que la tragedia me invadiera,
Estallando contra el suelo de espinas con todo mi peso,
Y sentenciándome a desgarrar mis dientes de bebé.
Eres el meteoro que impactó a mi paralizado corazón,
cuando creí que nadie me brindaría protección.
Brillaste con una intensidad cegadora
en mi amnesia retrógrada,
como un rito sagrado,
como Sirio en el firmamento divino.
Oh, amado héroe en la nebulosa de mi mente,
no hay nada que admire más que tu inspiración.
Tu fuerza gravitatoria no conoce temor,
pues eres una constelación proveniente del fuego
que me consume con piedad,
nada se compara a ti.
Un rito sagrado, como Sirio en el firmamento divino,
me mostraste que hay belleza en el vacío.
Sirio en el firmamento
Autor: Katalina Carvajal
Una vez oí a un ángel susurrarme que luchara
en medio de la marea, bajo la luna llena,
que no nadara contra la corriente,
sino que me convirtiera en la perversa corriente,
como si el poder de ser feliz habitara en mí,
en esos días en que mi piel ardía
y el fuego interior me consumía.
Que me dejara fluir, boca arriba,
contemplando el anochecer.
Oh, amado héroe en el universo de mi mente,
tu esencia me guía en la oscuridad.
Mi hogar en el espacio
está marcado por tus cuatro iniciales;
Lo creí todo perdido en mi visión diminuta,
Olvidando quién era antes de que la tragedia me invadiera,
Estallando contra el suelo de espinas con todo mi peso,
Y sentenciándome a desgarrar mis dientes de bebé.
Eres el meteoro que impactó a mi paralizado corazón,
cuando creí que nadie me brindaría protección.
Brillaste con una intensidad cegadora
en mi amnesia retrógrada,
como un rito sagrado,
como Sirio en el firmamento divino.
Oh, amado héroe en la nebulosa de mi mente,
no hay nada que admire más que tu inspiración.
Tu fuerza gravitatoria no conoce temor,
pues eres una constelación proveniente del fuego
que me consume con piedad,
nada se compara a ti.
Un rito sagrado, como Sirio en el firmamento divino,
me mostraste que hay belleza en el vacío.
Publicado: 09/10/2025