Lista de Poemas


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Ausencia

Autor: Sofía Cuellar G

En septiembre,
pétalos rosados deberían alzarse,
el aroma silvestre del césped
llenar mis pulmones
de la pureza de la vida

En diciembre,
el fuego tendría que encender mi corazón,
el calor recorrer mis venas.
De mi garganta rugir
mis pasiones intensas

En abril,
el atardecer debería convertirse en oro,
la suave brisa me llevaría
a compartir la fragilidad de mi vida
con las hojas secas que caen suavemente

En julio,
la lluvia cubriría mis pensamientos,
el frío abrazar mi cuerpo,
mis penas durmiendo entre las nubes
guardado en secreto esperando a estallar

Pero mi primavera no tiene un jardín,
mi verano es un volcán dormido
mi otoño es un atardecer sin colores
Y el invierno...

El invierno me encierra
Me hiela las manos
Me ata con su nieve y me abraza
No me suelta
Ni tampoco me duele

Mi poesía

Autor: Kevin González Sepúlveda

Del misterioso río
Surge el aguamarina,
como un suspiro antiguo
que se cuela entre las páginas del alma.

Nos tiñe de tristeza,
nos tiñe de alegría,
como si cada corriente
fuera un verso que respira.

Del día a día
naciste poesía,
y en la sombra tibia
de una carta incompleta,
te hiciste verdad.

Desayuno

Autor: Vicente Pavez

El café ya no se prepara solo.
Pareciera que todo pasara más lento:
las aves —colibríes— dejan de volar,
el reloj derrite las horas,
los segundos parecen hormigas
en una guerra de soldados.
En el parque solo consigo oler... ¿¿tu perfume??
Ah, no. Solo era un tulipán
que tenía en sus manos Don Julián.
El perro de aquella casa
ladra sus quejas a su manera,
pero lo hace.
En casa se extraña el olor
a pan tostado recibiendo al alba,
ese libro,
y aquel aroma a fresco desayuno.
Pero el café...
ya no se hace solo.

Deseos y arrepentimientos

Autor: Bvm

Quisiera que hubieses sido otra,
Aquél día de mis errores.
Ojalá hubiese sido tímido,
Quedarme como tu amigo.
Mi lujuría egoísta, costó tu lejanía.
No te juzgo para nada
Eres sabia y bonita.

No sé si ilusionarme
alejarme me desesespera,
en mi mente al menos
Puedo tocarte y tenerte cerca.
Pero como dijiste con razón,
Necesito tiempo.
No hace falta conocerte una vida, pa'entender que este hombre
no te cuida.
Imbuido en pasión me desconozco.
No soy el mismo al de ese día
Que tendido en mi cama solo.
Vulnerable y con emoción abierta,
Es una cascada que con las lluvias aumenta.
No sé aceptar el agua fluctuante,
A veces me atormenta.

Escucho en mi cabeza la desesperación de mi deseo,
A través de este poema
Veo más cerca que lejos
Una búsqueda aquí dentro,de la cual
Estaba huyendo.

Gracias por mostrarme esta parte,
Que desconocía.
La veré sin miedo frente a frente
Tal vez así algun día,
Pueda merecerte.