Lista de Poemas
Alma en pausa
Autor: Señoritamar
Ya no reconozco quién soy.
No puedo sostenerme.
Los pensamientos me ahogan,
y los días…
simplemente pasan.
Me hago más vieja.
El reloj avanza sin avisar;
unas cuantas canas florecen
mientras yo me siento aquí,
estancada,
sin lograr nada.
Pero, ¿qué se supone que debía lograr
si apenas puedo sostenerme en pie?
Me derrumbo en silencio
todos los días.
Soy una sombra andante,
un caparazón vacío.
No he logrado hallarme.
Camino sin ritmo,
perdida en mil senderos.
¿De verdad quiero esta vida?
No lo sé.
No logro verme.
No sé qué quiero.
Todo me parece absurdo:
tal vez es mi depresión desbordada,
o el alma pidiendo descanso.
Sin fe en nada,
despojada de mis creencias,
me hundo en el sinsentido,
en el abismo de las redes,
en este universo de “me gustas”.
Así me acuesto en penumbras,
y despierto caminando entre ellas.
Y me pregunto:
¿fui feliz alguna vez?
La verdad es que sí,
y podría jurarlo mil veces.
He sido feliz.
Aún hay momentos
en los que esa chispa regresa,
pero se difumina, se quiebra,
se escurre entre mis manos,
como agua imposible de retener.
Me aferro a los recuerdos:
la familia, el campo de mi infancia,
el olor húmedo del pasto recién cortado,
los cerdos chillando al amanecer,
el pan caliente en la mesa,
el eco de la risa de mi hermana.
La nostalgia se clava en mi pecho.
Y ya nada de eso vuelve.
¿He crecido? Quizá.
Mi cuerpo es testigo:
las huellas del tiempo no se niegan.
Un tiempo que me falta
para no morir conmigo.
Siento ganas de llorar.
Y me pregunto:
¿quizá no estoy tan muerta?
¿Quizá solo estoy perdida,
sin saber cuál es mi lugar?
El futuro me eriza la piel como un frío repentino;
la incertidumbre es una pesadilla viscosa
donde nada se entiende.
La tristeza me sigue,
me alcanza, me consume.
Un cronómetro invisible corre,
preguntándose cuánto me queda.
Conversaciones frías,
palabras huecas,
versos desordenados que se caen de mi boca.
Voces que nublan mi razón,
que opacan mi deseo.
No se me permite ablandar el corazón,
y sin embargo late, resuena,
quiere sentir, quiere conocer,
pero queda paralizado en su andar.
No es mi muerte física.
Es la muerte simbólica
la que me atrevo a dejar aquí escrita.
Una vida sin tiempo.
Una vida sin sentido.
Alma en pausa
Autor: Señoritamar
Ya no reconozco quién soy.
No puedo sostenerme.
Los pensamientos me ahogan,
y los días…
simplemente pasan.
Me hago más vieja.
El reloj avanza sin avisar;
unas cuantas canas florecen
mientras yo me siento aquí,
estancada,
sin lograr nada.
Pero, ¿qué se supone que debía lograr
si apenas puedo sostenerme en pie?
Me derrumbo en silencio
todos los días.
Soy una sombra andante,
un caparazón vacío.
No he logrado hallarme.
Camino sin ritmo,
perdida en mil senderos.
¿De verdad quiero esta vida?
No lo sé.
No logro verme.
No sé qué quiero.
Todo me parece absurdo:
tal vez es mi depresión desbordada,
o el alma pidiendo descanso.
Sin fe en nada,
despojada de mis creencias,
me hundo en el sinsentido,
en el abismo de las redes,
en este universo de “me gustas”.
Así me acuesto en penumbras,
y despierto caminando entre ellas.
Y me pregunto:
¿fui feliz alguna vez?
La verdad es que sí,
y podría jurarlo mil veces.
He sido feliz.
Aún hay momentos
en los que esa chispa regresa,
pero se difumina, se quiebra,
se escurre entre mis manos,
como agua imposible de retener.
Me aferro a los recuerdos:
la familia, el campo de mi infancia,
el olor húmedo del pasto recién cortado,
los cerdos chillando al amanecer,
el pan caliente en la mesa,
el eco de la risa de mi hermana.
La nostalgia se clava en mi pecho.
Y ya nada de eso vuelve.
¿He crecido? Quizá.
Mi cuerpo es testigo:
las huellas del tiempo no se niegan.
Un tiempo que me falta
para no morir conmigo.
Siento ganas de llorar.
Y me pregunto:
¿quizá no estoy tan muerta?
¿Quizá solo estoy perdida,
sin saber cuál es mi lugar?
El futuro me eriza la piel como un frío repentino;
la incertidumbre es una pesadilla viscosa
donde nada se entiende.
La tristeza me sigue,
me alcanza, me consume.
Un cronómetro invisible corre,
preguntándose cuánto me queda.
Conversaciones frías,
palabras huecas,
versos desordenados que se caen de mi boca.
Voces que nublan mi razón,
que opacan mi deseo.
No se me permite ablandar el corazón,
y sin embargo late, resuena,
quiere sentir, quiere conocer,
pero queda paralizado en su andar.
No es mi muerte física.
Es la muerte simbólica
la que me atrevo a dejar aquí escrita.
Una vida sin tiempo.
Una vida sin sentido.
Publicado: 16/09/2025
Siempre tú
Autor: Karen
Caminé por oscuros bosques.
Escuché terribles voces.
Rogué muchas noches.
Y he aquí:
mi cuerpo destruido,
dentro y fuera,
mi alma calcinada,
mi consciencia debilitada,
mi ángel perdido.
Tú.
Tú, ego desenfrenado,
tú, desinterés descontrolado,
tú, poco amor desparramado.
Tú… tú… tú… tú… tú…
Siempre tú.
Siempre tú
Autor: Karen
Caminé por oscuros bosques.
Escuché terribles voces.
Rogué muchas noches.
Y he aquí:
mi cuerpo destruido,
dentro y fuera,
mi alma calcinada,
mi consciencia debilitada,
mi ángel perdido.
Tú.
Tú, ego desenfrenado,
tú, desinterés descontrolado,
tú, poco amor desparramado.
Tú… tú… tú… tú… tú…
Siempre tú.
Publicado: 14/09/2025
Primera impresión
Autor: Vicente Sanchez
Una sola primera impresión, una sola primera vista para amarte el resto de mis días, unos bellos ojos, una bella sonrisa.
Me miras, te miro, nos miramos, quizás con una mirada de amor, perdidos en nuestras miradas, o si no una de desagrado.
Con ganas de besarte de observo al final de la cancha, pendiente de cualquier cosa como un cachorro, tu... quizás dudoso de cada que nos encontramos en alguna parte del colegio.
Te observo al rededor de ese "resto", tan fácil reconocerte con esa mirada, algunas veces me miras, otras no, mientras espero aquella mirad, te observo jugar vóley con tus amigos, atento a cada jugada.
Primera impresión
Autor: Vicente Sanchez
Una sola primera impresión, una sola primera vista para amarte el resto de mis días, unos bellos ojos, una bella sonrisa.
Me miras, te miro, nos miramos, quizás con una mirada de amor, perdidos en nuestras miradas, o si no una de desagrado.
Con ganas de besarte de observo al final de la cancha, pendiente de cualquier cosa como un cachorro, tu... quizás dudoso de cada que nos encontramos en alguna parte del colegio.
Te observo al rededor de ese "resto", tan fácil reconocerte con esa mirada, algunas veces me miras, otras no, mientras espero aquella mirad, te observo jugar vóley con tus amigos, atento a cada jugada.
Publicado: 11/09/2025
Latidos
Autor: Vicente Sanchez
Latidos al mirarte, latidos al escucharte, latidos suaves, y latidos fuertes, latido rápido, latido despacio.
Bombeo rápido, la sangre comienza a hervir, un sonrojo en mi cara se asoma como salida del sol.
Me alejo y me cubro la cara, me trato de colocar un paño húmedo, no funciona.
Me acerco lentamente a ver si es que sigues ahí, pero en esta ocasión estabas mas cerca.
Con ansiedad me alejo, mas rojo que nunca, entro a los baños y me intento calmar, suena la manilla, eras tu.
Salgo a ver quien era y me sorprendo, logro salir y salgo corriendo, tratando de encontrar un lugar en donde escabullirme.
Latidos
Autor: Vicente Sanchez
Latidos al mirarte, latidos al escucharte, latidos suaves, y latidos fuertes, latido rápido, latido despacio.
Bombeo rápido, la sangre comienza a hervir, un sonrojo en mi cara se asoma como salida del sol.
Me alejo y me cubro la cara, me trato de colocar un paño húmedo, no funciona.
Me acerco lentamente a ver si es que sigues ahí, pero en esta ocasión estabas mas cerca.
Con ansiedad me alejo, mas rojo que nunca, entro a los baños y me intento calmar, suena la manilla, eras tu.
Salgo a ver quien era y me sorprendo, logro salir y salgo corriendo, tratando de encontrar un lugar en donde escabullirme.
Publicado: 10/09/2025