Lista de Poemas
Colorín de pelo café
Autor: Nid
Y lo di todo, sin dar nada
Y lo di todo, por quien no me ama
Y lo di todo, por unos ojos que de mí no deseaban
Y lo di todo, pero en realidad nada di
Y nada di, queriendo dar todo
Vuelve, daré nada, pensando en todo
No vuelvas, de mis ojos ríos brotan
Por la esperanza de tener algo con quien no me nota
Regresa a mi recuerdo, pero no a mi vida
Con tu pelo rojo que ilumina mi día
Tu carisma era triste, recordándome que nunca te vería
Vuelve en mis palabras, pero no regreses a mi vida
No vuelvas, mi vida se perdería
Nótame, siempre te querré, en mis recuerdos te soñaré
Con la esperanza de verte otra vez
Colorín de pelo café
Autor: Nid
Y lo di todo, sin dar nada
Y lo di todo, por quien no me ama
Y lo di todo, por unos ojos que de mí no deseaban
Y lo di todo, pero en realidad nada di
Y nada di, queriendo dar todo
Vuelve, daré nada, pensando en todo
No vuelvas, de mis ojos ríos brotan
Por la esperanza de tener algo con quien no me nota
Regresa a mi recuerdo, pero no a mi vida
Con tu pelo rojo que ilumina mi día
Tu carisma era triste, recordándome que nunca te vería
Vuelve en mis palabras, pero no regreses a mi vida
No vuelvas, mi vida se perdería
Nótame, siempre te querré, en mis recuerdos te soñaré
Con la esperanza de verte otra vez
Publicado: 23/11/2025
Pájaro entre mis manos
Autor: Katalina Carvajal
Pájaro entre mis manos.
Nunca fui amante del almíbar empalagoso
que destila un corazón encantado.
Pero tu devoción insistente me enfermó
con azúcar atravesando mi pecho,
y me demostró qué tan dañino puede ser algo
que se supone, es delicioso e inofensivo.
Me enamora tu carencia de miedo
al explorar los rincones más oscuros de mi alma.
Te adentraste en mi bosque
sin recibir nada a cambio,
conformándote con la idea
de allanar mi soledad
y llenar de luz el frío lóbrego.
Tu nombre se acomoda en mi pecho
como un órgano trasplantado,
extraño, ajeno,
pero imposible de rechazar.
Te esconderé del mundo
para hacer de nuestro amor un jardín idóneo
ante tu pureza,
como un sacrificio pesado
ofrece todo lo banal que te rodea;
seré tu vida entera.
Si crees que mi corazón tiene algo de valor,
arráncamelo y llévatelo,
prefiero que viva nuestro amor
nocturno, íntimo y profundo,
como la oscuridad sin luna,
y que me dejes besar tus párpados
para acercar mis labios a las estrellas,
antes de tener un valioso corazón
en un pecho que no se conmueva por ti.
Intento crear un baúl de los recuerdos
con todos nuestros fragmentos
derramados en versos.
Porque eres un pájaro entre mis manos
con un ala rota,
si supieras volar dudo que te quedarías conmigo,
¿Acaso seguirías conmigo?
No te avergüences por ser una flor marchita,
ellas también guardan su atractivo.
A veces creo que debemos quedarnos
con la persona que nos hace sentir
que aún tenemos corazón,
no con aquella que lo roba sin más.
Aunque tu nombre me cae pesado en los huesos,
cual plegarias sumamente largas,
una que arrastra siglos
y aun no termina de rezarse,
noté que te amaba cuando tu sangre
llenó por completo mi boca
y tragué.
Porque Eden me enseñó
que cuando no te dan amor en cuchara de plata,
aprendes a lamerlo de los cuchillos,
y yo lamí todos los cuchillos
que contenían rastros de tu sangre,
por amarte y cuidarte.
Hasta que sembraste una semilla delirante
en mi pecho incapaz de rechazarte,
amargando mi existencia
con tus prosas polvorosas.
Dejaste que mi amor se marchitara por completo
al regar otras plantas
que no florecían como yo.
Otras plantas que solo piensan
en que no te va a alcanzar la vida
para pagar lo que les hiciste,
pero aun así van a fingir que te perdonaron,
porque quieren ver de cerca tu caída,
y yo no soy suficiente para contenerte
cada vez que te lastiman.
Pero te adentraste en mi bosque
sin recibir nada a cambio,
porque no hay nada que pueda hacer
por tu melancolía,
y te conformaste con la idea
de allanar mi soledad
y llenar de luz el frío lóbrego,
pero eres un pájaro entre mis manos
con un ala rota.
Todo cambiaría si supieras volar,
a veces anhelo que solo pudieras volar
para que abandonaras tu melancolía.
Pájaro entre mis manos
Autor: Katalina Carvajal
Pájaro entre mis manos.
Nunca fui amante del almíbar empalagoso
que destila un corazón encantado.
Pero tu devoción insistente me enfermó
con azúcar atravesando mi pecho,
y me demostró qué tan dañino puede ser algo
que se supone, es delicioso e inofensivo.
Me enamora tu carencia de miedo
al explorar los rincones más oscuros de mi alma.
Te adentraste en mi bosque
sin recibir nada a cambio,
conformándote con la idea
de allanar mi soledad
y llenar de luz el frío lóbrego.
Tu nombre se acomoda en mi pecho
como un órgano trasplantado,
extraño, ajeno,
pero imposible de rechazar.
Te esconderé del mundo
para hacer de nuestro amor un jardín idóneo
ante tu pureza,
como un sacrificio pesado
ofrece todo lo banal que te rodea;
seré tu vida entera.
Si crees que mi corazón tiene algo de valor,
arráncamelo y llévatelo,
prefiero que viva nuestro amor
nocturno, íntimo y profundo,
como la oscuridad sin luna,
y que me dejes besar tus párpados
para acercar mis labios a las estrellas,
antes de tener un valioso corazón
en un pecho que no se conmueva por ti.
Intento crear un baúl de los recuerdos
con todos nuestros fragmentos
derramados en versos.
Porque eres un pájaro entre mis manos
con un ala rota,
si supieras volar dudo que te quedarías conmigo,
¿Acaso seguirías conmigo?
No te avergüences por ser una flor marchita,
ellas también guardan su atractivo.
A veces creo que debemos quedarnos
con la persona que nos hace sentir
que aún tenemos corazón,
no con aquella que lo roba sin más.
Aunque tu nombre me cae pesado en los huesos,
cual plegarias sumamente largas,
una que arrastra siglos
y aun no termina de rezarse,
noté que te amaba cuando tu sangre
llenó por completo mi boca
y tragué.
Porque Eden me enseñó
que cuando no te dan amor en cuchara de plata,
aprendes a lamerlo de los cuchillos,
y yo lamí todos los cuchillos
que contenían rastros de tu sangre,
por amarte y cuidarte.
Hasta que sembraste una semilla delirante
en mi pecho incapaz de rechazarte,
amargando mi existencia
con tus prosas polvorosas.
Dejaste que mi amor se marchitara por completo
al regar otras plantas
que no florecían como yo.
Otras plantas que solo piensan
en que no te va a alcanzar la vida
para pagar lo que les hiciste,
pero aun así van a fingir que te perdonaron,
porque quieren ver de cerca tu caída,
y yo no soy suficiente para contenerte
cada vez que te lastiman.
Pero te adentraste en mi bosque
sin recibir nada a cambio,
porque no hay nada que pueda hacer
por tu melancolía,
y te conformaste con la idea
de allanar mi soledad
y llenar de luz el frío lóbrego,
pero eres un pájaro entre mis manos
con un ala rota.
Todo cambiaría si supieras volar,
a veces anhelo que solo pudieras volar
para que abandonaras tu melancolía.
Publicado: 22/11/2025
lo que fui, lo que soy y lo que seré
Autor: Jesenia Arriagada Parra
solía ser esa niña mal humorada,
esa niña sin expresión
sin sentido
esa niña drogada,
esa niña intolerante
solloroza,
ensimismada.
Pero ya no mas,
ahora sonrió
con un pensar único,
llena de subsistencia
esa niña pura,
vigorosa
dichosa.
Seré esa muchacha bella,
encantadora
con aspiraciones,
auto determinante
satisfactoria,
por sobre todo fuerte
sin llanto solo con risas.
.
lo que fui, lo que soy y lo que seré
Autor: Jesenia Arriagada Parra
solía ser esa niña mal humorada,
esa niña sin expresión
sin sentido
esa niña drogada,
esa niña intolerante
solloroza,
ensimismada.
Pero ya no mas,
ahora sonrió
con un pensar único,
llena de subsistencia
esa niña pura,
vigorosa
dichosa.
Seré esa muchacha bella,
encantadora
con aspiraciones,
auto determinante
satisfactoria,
por sobre todo fuerte
sin llanto solo con risas.
.
Publicado: 22/11/2025
amor propio
Autor: Jesenia Arriagada Parra
Que bien se siente este amor,
que me calma mi desesperación
que desecha mi sufrimiento,
que me arranca mi tristeza
que me libera de mi oscuro pasado,
que se lleva mis miedos
este amor que me acurruca en sus brazos.
Que bien se siente este amor,
su calor
su protección,
su conexión
su tacto
su comprensión
este amor lleno de pasión.
Que bien se siente este amor,
que me deslumbra
que me llena de sabiduría,
que me arranca la vergüenza
que me devolvió a la vida,
que bello este amor propio.
amor propio
Autor: Jesenia Arriagada Parra
Que bien se siente este amor,
que me calma mi desesperación
que desecha mi sufrimiento,
que me arranca mi tristeza
que me libera de mi oscuro pasado,
que se lleva mis miedos
este amor que me acurruca en sus brazos.
Que bien se siente este amor,
su calor
su protección,
su conexión
su tacto
su comprensión
este amor lleno de pasión.
Que bien se siente este amor,
que me deslumbra
que me llena de sabiduría,
que me arranca la vergüenza
que me devolvió a la vida,
que bello este amor propio.
Publicado: 22/11/2025